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Mil y una maneras de disfrutar tus hidrolatos

Los hidrolatos son aguas esenciales que concentran la energía pura de las plantas extraída en forma líquida. Seguramente los conoces y los has probado como tónico facial, para utilizar antes de la crema. ¡Pero éste no es ni mucho menos su único uso!

¿Te has atrevido ya con alguno de estos usos?
¿Cuál es tu hidrolato preferido y cómo sueles disfrutarlo?
Si te apetece, cuéntamelo en los comentarios 🙂

USO EXTERNO


Tónico y limpiador facial
:
Úsalo por la mañana y antes de ir a dormir. Sobre una piel sin maquillaje, aplícalo para eliminar las impurezas, exceso de grasa o toxinas.
Puedes aplicarlo directamente en la piel con un disco de algodón o bien pulverizado directamente en el rostro.

Perfume ligero:
Ideal para ti si no te gustan los aromas fuertes y prefieres un olor más volátil y natural para el cuerpo, pelo u hogar.
Sentirás una frescura y aroma muy agradables que te aportarán rápidamente bienestar y calma, tanto físicamente como mentalmente.

Elixir bucal:
Úsalo como colutorio, después del cepillado.

Tónico capilar:
Aplícalo directamente en el cuero cabelludo con un suave masaje.

Cosméticos caseros:
Puedes usar el hidrolato en la preparación de tus mascarillas caseras. Les otorgarás todas sus propiedades y les dará un valor añadido.también en tus cremas, jabones, tónicos o colonias.

Champú y acondicionador:
En el champú, añade un 30 por ciento del hidrolato que hayas escogido.
En acondicionadores, entre un 15-20 por ciento.

Fricciones y compresas:
Masajea o fricciona el cuerpo para mejorar la circulación sanguínea, descansar la musculatura o prevenir la aparición de varices.
También puedes usarlo en compresas de ropa para dolores en zonas específicas (se puede hacer en frío o en caliente).

Baño:
Añade entre 30 y 150 mililitros al agua de la bañera. 

Como agua de plancha:
Pon una cantidad pequeña de hidrolato en el agua de la plancha, para que tu ropa desprenda un suave aroma a flores.

VÍA INTERNA

Cocina:
Puedes incorporarlos sin riesgo en tus platos para dar sabor, crear infusiones, cócteles particulares, zumos, etc. ¡La imaginación no tiene límites!

Infusión o tisana:
Añade unas gotas -entre 5 y 10- en el vaso.

Curas específicas/ terapéutica:
Añade unos 15 mililitros de hidrolato en un litro de agua sin gas.
Las curas suelen ser de 21 días que corresponde a un consumo aproximado de 300 mililitros. Después se descansa una semana y se observan los resultados. Se debe evitar el consumo durante más de tres semanas seguidas, ya que al cuerpo y a la mente se les debe dejar espacio para registrar, procesar e incorporar los cambios.

Gárgaras o enjuagues bucales:
Ante una afonía y/o infección bucal, pulveriza el hidrolato directamente en la campanilla.

Cura de desintoxicación:
Se recomienda añadir 15 mililitros en un litro de agua de la que irás bebiendo durante todo el día.

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